Si te está costando preparar tu primer CV, dejá tus datos y te ayudamos.

El fantasma de la hoja en blanco acecha a principiantes y experimentados por igual. Hacer un currículum si uno todavía no arrancó su vida laboral es molesto, pero no imposible.

Bienvenidos entonces, generación millennials. ¿Les gusta ser conocidos con ese nombre?

El mercado de empleo tiene muchas más opciones que hace 20 años. Si hablan con sus padres les contarán cuando había avisos clasificados en el diario y la gente hacía fila para llevar CVs impresos a ciertos lugares, en vez de mandar un e-mail o postularse en un sitio online para buscar trabajo.

Hoy, además de conseguir experiencia con familiares, docentes, trabajo voluntario y otras posibilidades que siempre hubo, existe la opción de desarrollar un emprendimiento propio. Hay muchas más herramientas que antes, cuando llegar a un contacto significaba hablar por teléfono con varias personas; en 2017 es googlear, buscar en LinkedIn o seguir a alguien en Twitter.

Sin volver esta nota una clase de historia, retomemos la cuestión del CV para el primer trabajo. Al margen de las ideas para hacer el debut práctico, es importante pensar qué quiero de mi CV.

¿En qué tipo de industria busco trabajo? ¿Es un trabajo temporario o quiero algo en paralelo a mis estudios? ¿Quiero insertarme bajo relación de dependencia o me animo a emprender algo propio?

Cuentan con una ventaja única. Saber adónde quieren ir desde el comienzo. Es el momento de preguntarse, equivocarse, cambiar de rumbo y encarar una carrera desde las ganas y el disfrute. Algo que no siempre fue valorado.

Armar un CV debería ser ese ejercicio. Reflexionar sobre qué quiero lograr a nivel personal y laboral. Siempre hay algo relevante para contar. Carreras como comunicación, diseño, marketing y  producción, tienen la posibilidad de mostrar trabajos prácticos concretos. Pueden linkear a Youtube, o subir el documento o el diseño a cualquier red o blog propio a modo de portfolio.

Para los que tuvieron un buen desarrollo académico: es importante destacarlo. Lo mismo para los que fueron ayudantes de cátedra o colaboraron de alguna manera con la universidad, el colegio, etcétera. Si cuentan con el tiempo, reserven algunas horas a la semana para encontrar esa tarea que se convertirá en experiencia.

Otra opción es ser asistente de alguna persona que les dé la posibilidad de conocer el negocio de cerca. Trabajar en forma voluntaria o ad honorem también puede ser un buen plan. Elijan empresas que coincidan con sus valores: por ejemplo, interesadas en el cuidado del medio ambiente, que sean innovadoras y/o que equilibren trabajo y ocio (tal vez haya que elegir porque no sé si una sola cumple con todo).

Plasmen esas tareas en el documento, teniendo presente el objetivo o el resultado, más que la descripción de lo que hacían. Sumen las áreas o materias que más les interesaron y destaquen esto en su CV. Lo mismo que todos los entrenamientos, cursos, manejo de programas y nivel de idiomas extranjeros.

Finalmente, una enseñanza para toda su vida profesional. Rescatada de El Padrino y convertida en un bonito meme:

padrino_curriculum
Si logran separar eso, les espera una vida más fácil.

Acá en otra escena, de regalo navideño:

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